Soy esa cosa que canta

THING
COSA

Soy esta cosa que necesita cantar
amo cantarle
a esa otra cosa de mi amada
y a mi querido y dulce Dios
amo cantarle a Él y a ella
y al pelo inferior de mi chica
que es tan sagrado
que me arrastraría sobre mis rodillas
por un alto acantilado
y navegaría por doquier cantando
al viento
que se aviene
con mi espíritu ligero como una pluma
soy esta cosa
que quiere cantar
cuando me enfrento al insulto
y al desprecio de los que juzgan
OH DIOS quiero cantar
soy
ESTA COSA QUE NECESITA CANTAR

(Traducción de María Abalo)

 

Todos tenemos días malos, es el porcentaje de días malos dentro del total lo que nos diferencia. Uno de esos días malos recibo un email con medicina.

Esta medicina, un poema.

Antes de chutarme Prozac siempre me meto un poemita o dos, que aunque tienen más efectos secundarios que las pastillas, dejan mejor gusto en la boca. Y los amigos que los saben me los recetan.

Es más fácil encontrar alguien que te prescriba antidepresivos que un poema, tiene que ser persona con mucho tiento y que conozca bien la alquimia de la poesía y sus efectos.

Recibo un email que contiene esta joya de Leonard Cohen. Y leerlo gira 45 grados un tornillo concreto dentro de mis mecanismos que me saca una sonrisa, hay que tener mucho arte para mezclar en una página un pubis y Dios y salir indemne, no nólo indemne, triunfante.

Gracias.

Yo no conocía este poema. Pero esa trangresión me recuerda una canción de Perversa, concretamente del CD El Tonto que te Mira, en la que aparece, en una estrofa concreta, esa mezcla explosiva ¿alguien se atreve a señalarla? ¿Alquien es tan erudito en Perversa que sabe cuál es esa estrofa? Para el ganador una invitación doble a Cenando Canciones a disfrutar de hoy al 31,12,2015, para dos personas, ahí es nada. ¡¡Hoy estoy rumboso!! Serán los efectos euforizantes de la poesía.

2 comentarios sobre “Soy esa cosa que canta

  1. La ventaja de medicarse con poemas es que no se muere de sobredosis (doy fe 🙂 ).
    Y mi voto es para…
    «He de sentir la prisa en tu mirada
    antes de devolverte cada beso.
    Rezar el deseo en cada hueco
    observar el temblor de tus hadas.»

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