Contradicciones I

Nos despertamos cuando quiso el sol.

Los 2 a la vez.

Nos miramos muy cerca porque habíamos aterrizado en esa postura.
Nos miramos largamente, para aclararnos la voz.

Había algo de ternura, mucho de sueño y unas gotitas de algo que con menos experiencia habríamos confundido con dicha. Quizá su sueter manchado de vino. No podría asegurarlo. Porque no lo vi, sólo lo olí.

Entornó los ojos con malicia, moviendo sólo los músculos precisos, y me dijo:

…..-Pero, a ver, con lo que a mí me gustan los bomberos. ¿Por qué acabo liándome siempre con pirómanos?

6 comentarios sobre “Contradicciones I

  1. «… y unas gotitas de algo que con menos experiencia habríamos con dicha».

    ¿Eso es propio de bomberos, de pirómanos, o de aquellos que escriben con ganas de arriesgar?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.